EL PREDICADOR Y LA PEREZA

Con SteveEl predicador y la pereza es el capítulo 10 del libro “Apto para el púlpito,” un libro que trata sobre el predicador y sus desafíos.

El hermano Steve Higginbotham nos habla de las razones para evitar la pereza, cuáles son sus manifestaciones y cómo vencerla.

Descargar archivo en pdf, 7 hojas tamaño carta: 10El predicador y la pereza

*En la foto el hermano Steve, mi hija Alicia y su servidor, en una visita que les hicimos a él y a su esposa Kim en su oficina en la iglesia de Cristo Karns en Knoxville, TN.

NUNCA ME CASARÍA CON UN PREDICADOR

Steve and KimCuando conocí a mi esposo hace 33 años, él estaba estudiando el último año de la licenciatura de Biblia en la Universidad Freed-Hardeman. Estuvimos saliendo todo ese año y nos casamos en el verano siguiente. Se sorprendería saber que no lo escuché predicar o enseñar en una clase hasta casi dos meses después de nuestra boda. Con un promedio de 3 lecciones por semana más todos los compromisos adicionales que tiene ¡ahora lo he escuchado hablar públicamente más de 5000 veces! ¡Uf! ¡Soy bendecida de haberme conseguido uno bueno!

Además de no oírlo predicar, no tenía idea de lo implicaba ser “esposa de predicador”. Crecí en un hogar Cristiano, sin embargo nunca escuché a mis padres hablar de las esposas de predicadores con algunas expectativas. Nunca salí con otro muchacho que planeara predicar. Así que cuando nos comprometimos, empezaron a surgir algunos comentarios tales como “Oh no, nunca me casaría con un predicador,” “Vivirás en una casa de cristal,” “Todos esperarán que seas perfecta.” Un par de meses después de haberme comprometido, pospuse la boda porque tuve medio por no saber en qué me estaba metiendo y no sabía si iba a dar la talla.

Gracias a Dios, mi amor por el hombre se sobrepuso a mis temores. Si estuviera en la misma situación, ¡lo haría todo nuevamente! ¡He sido bendecida sin medida en este viaje! Con mucha frecuencia, escucho hablar a otras esposas de predicadores que parece que no hacen más que quejarse y amargarse. ¿Hay dificultades? ¡Por supuesto! ¡Así es la vida! Sin embargo, a través de la vida con un esposo que ama al Señor lo suficiente para dedicar su vida al servicio de Él, le proporcionará bendiciones y oportunidades que superarán con creces ¡cualquier dificultad!

En seguida, algunas cosas que he aprendido a través de los años del matrimonio y del estar casada con un predicador:

  • Las únicas expectativas que importan son las de Dios y las de su esposo. Dios espera que usted viva y madure como mujer Cristiana y sea la mejor esposa que pueda ser (Santiago 4:7).
  • Encuentre el lugar donde quiera servir y dedicarse al Señor. Nadie puede hacer todo, pero todos necesitamos estar ocupados en la obra del Señor (Efesios 2:10).
  • Cuando se enfrente a la crítica de los demás, evalúe si hay algo bueno en ella. Si no lo tiene, no se ocupe de ella. Recuerde que nuestro servicio es para el Señor (Efesios 6:7; Colosenses 3:23-24).
  • No critique a su esposo delante de los demás. Esto incluye a la familia, amigos o miembros de la iglesia. Siempre hable con respeto de su esposo (Efesio 5:33, I Pedro 4:8).
  • No espere ni sienta la necesidad de ser mimada y consentida constantemente. Más bien, consiéntalo a él. Sé cómo suena, pero es cierto. Será verdaderamente bendecida a cambio (Hechos 20:35, Filipenses 2:3-4).
  • Haga del trabajo de la casa su tarea principal. No es muy fácil aplicarse mucho en un trabajo secular y hacer la obra de la iglesia. No obstante, Dios le dio la responsabilidad de ser ama de casa a la esposa. Haga del hogar el lugar más confortable para que él siempre tenga prisa por regresar a casa por la noche (Tito 2:5).
  • Aprenda a controlar su lengua. Al estar casada con un predicador, escuchará cosas de su marido y de otros que son confindeciales. Nunca sea alguien en la que no se pueda confiar (Proverbios 31:11).
  • No ponga énfasis en las cosas materiales. El querer siempre más es una trampa que la hará endeudarse llevando estrés sobre su marido y el matrimonio. Sea agradecida con lo que el marido le provea. Solo se evidencia ingratitud al no estar contenta con lo que ya tenemos (I Timoteo 6:6-11, Filipenses 2:14).
  • Esté disponible con su tiempo y atención. Está casada con un hombre que es una figura pública en una posición respetada. Vístase bien y muestre bondad y compasión hacia los demás. Hay mujeres dentro y fuera de la congregación que les encantaría tener a su esposo como si fuera suyo. Si usted no está disponible para él con su tiempo y atención, habrá alguien más que estará feliz de dárselo. No de lugar a la tentación (I Corintios 7:3-5).
  • Sea una mujer discreta. Aprenda cuándo hablar y cuándo guardar silencio (Santiago 1:19; Proverbios 17:27-28).
  • Sea sumisa. Sé que este término no es muy popular, pero es bíblico. La sumisión no significa que va a hacer lo que quiera de todos modos. La prueba verdadera es cuando él le pide algo que usted no está dispuesta a hacer. Cuanto más se someta, más la amará y la respetará. Cuanto más él la ame y respete, es más fácil someterse (I Pedro 3:1-6).
  • No descuide su vida espiritual. Lamentablemente, no recibirá un boleto gratis al cielo porque su marido sea un hombre piadoso. Aunque me he beneficiado enormemente y he aprendido mucho de mi marido, estoy obligada a estudiar por mí misma (II Timoteo 2:15). Le responderé a Dios por lo que hice y no hice (II Corintios 5:10).
  • Sea la mayor animadora de su marido. No sé de ningún trabajo en el mundo más importante que el de su marido. Puede trabajar largas horas con el salario mínimo. Puede ser llamado a horas de la madrugada para tratar con situaciones difíciles. Puede enfrentar críticas injustas de otros. Puede distraerse y sabe que el domingo viene y hay que preparar tres lecciones y cumplir con otras responsabilidades. Se sentirá exhausto mental y físicamente. Necesita que usted le aprecie su trabajo y sus esfuerzos. En lugar de quejarse de su ausencia, use el tiempo para ponerse al día en su casa o trabajar en sus propios proyectos (I Tesalonicenses 5:11; Eclesiastés 4:9-12; Proverbios 12:25).
  • Diviértase. Escucho a mucha gente hablar del “trabajo” que exige el matrimonio. Es cierto que esforzarse en ser más abnegada y sacrificarse por su esposo. Sin embargo, el “trabajo” ¡tiene su diversión! No sobrecarguen su agenda que sacrifiquen tiempo entre ustedes. Planifiquen citas sorpresas en días especiales, ¡haga cosas que inesperadas y disfrútense! (Proverbios 15:13; 17:22).

Si bien, hay algunas que “nunca se casarían con un predicador,” conozco muchas Cristianas que darían cualquier cosa por tener un esposo Cristiano fiel que pase su vida sirviendo a Dios. Si está casada con un predicador, ¡agradézcale a Dios por él cada día!

Tomado con permiso de TeachingHelp.org

http://www.teachinghelp.org/id-never-marry-a-preacher/#more-2431

25/Agosto/2017

Al español

Jaime Hernández

Querétaro, Mex. Agosto de 2017

Versión en pdf:  Nunca me casaria con un predicador

EL PREDICADOR COMO ESPOSO

CAPÍTULO 11 DEL LIBRO EL PREDICADOR EN LA INTIMIDAD

pareja-felizEn una ocasión alguien dijo que para ser buen predicador es necesario “amar la Biblia y a los hombres.” No obstante otro más mejoró la frase en base a su experiencia y dijo que para ser buen predicador era necesario “amar la Biblia, a los hombres ¡y a su esposa!” (cuando el predicador es casado). Basaba su conclusión debido a que conoció predicadores que cuyo amor por la Palabra de Dios y por almas era evidente, pero su vida familiar era tal desastre que fue difícil para ellos establecerse en un solo lugar por mucho tiempo. La razón era simple, sus esposas o la forma en que las trataban sirvió de impedimento para su trabajo en el reino de Dios.

            Por otro lado había escuchado de hombres que no tenían habilidades evidentes, pero que continuaban en la obra local debido a que todos amaban y respetaban a su esposa.

            ¿Cuáles son las responsabilidades maritales de los predicadores? ¿Cómo entender a su esposa? ¿Cómo honrarla? ¿Cómo amarla?

            “Amar la Palabra, amar a los hombres y amar a su esposa” podría no ser una frase famosa. Pero si más predicadores llevan a cabo estos tres principios, sus esposas podrían ser el mejor sermón que hayan predicado.

Descargar archivo en pdf, 8 páginas tamaño carta: 14El predicador como esposo

LOS JUGUETES DEL PREDICADOR – EL IMPACTO DE LA TECNOLOGÍA EN SU TRABAJO

CAPÍTULO 10 DEL LIBRO EL PREDICADOR EN LA INTIMIDAD

TecnologíaLa tecnología es sorprendente. Podemos estudiar con más facilidad que nunca antes. Tenemos software que pone a la erudición en nuestras manos. Ni que decir si tenemos una pregunta, el internet está ahí con una respuesta. Ni siquiera tenemos que ir a la biblioteca.

Tenemos acceso a más aprendizaje que nunca antes. Podemos encontrar video, audio y medios impresos con más estudio sobre más temas. Si nos gusta mucho un predicador encontramos sus sermones en línea. Podemos sincronizar nuestros reproductores de mp3 a los sermones de docenas de predicadores por semana. Podemos descargar audio libros y escucharlos en el carro. Podemos “estudiar” mientras manejamos.

Podemos colocar herramientas evangelísticas en las manos de nuestros hermanos más que nunca antes. Podemos colocar en podcast nuestros sermones. Podemos transmitir nuestros servicios de adoración por internet. Los cursos por correspondencia pueden ponerse en línea y ser calificados en forma automática requiriendo muy poco esfuerzo de nosotros. Con las webcams y Skype podemos tener estudios uno a uno con cualquier persona alrededor del mundo.

No obstante, la tecnología también puede ser el enemigo del predicador. Así como la tecnología moderna ha dado lugar a una ayuda sin precedentes, también ha proporcionado un peligro sin precedentes. ¿A qué peligros se ve expuesto el predicador con la tecnología? Descargue el archivo en pdf, 6 páginas tamaño carta: 13Los jugetes del predicador

EL PREDICADOR Y SUS AMIGOS

CAPÍTULO 9 DEL LIBRO EL PREDICADOR EN LA INTIMIDAD

Amigos1Como líder, a la mayoría de los predicadores, no les gusta hablar de sus sentimientos o de sus problemas personales. Están en una posición en la que la gente vienen a ellos por consejo, a consultarlos o para que se les guíe espiritualmente. La gente piensa que los predicadores son diferentes a ellos o que no tienen problemas, dan la impresión que su vida espiritual es perfecta. ¡Después de todo son predicadores!

Cuando piensan en confiar en alguien, se sienten poco cómodos para discutir algún problema, confesar algún pecado o admitir una tentación recurrente, desconfían de la poca discreción que muestran algunos o de que los critiquen. Es fácil pues aislarse y sufrir en silencio.

¿Qué debe hacer el predicador? ¿Está destinado a no tener amigos? Según estudios, la mujer tiene más amigos que los hombres. Las mujeres definen de forma diferente lo qué es una amistad. Mientras que ellas describen a un amigo en términos de “confianza” y “confidencialidad,” los hombres la describen en torno con quien hacer ciertas actividades. Los hombres en su mayoría no comparten sus sentimientos o problemas con otro hombre.

¿Qué puede hacer un amigo por el predicador? ¿Quiénes pueden ser los amigos del predicador? ¿Necesitan amigos? No deje descargar esta lección, 6 páginas tamaño carta, en pdf: 12Amigos

EL PAPEL DEL PREDICADOR EN LA UNIDAD DE LA IGLESIA LOCAL

CAPÍTULO 8 DEL LIBRO “EL PREDICADOR EN LA INTIMIDAD”

Rompiendo la unidadLos que sirven al pueblo de Dios en posiciones de liderazgo cargan una gran responsabilidad cuando de la unidad se trata debido a su posición, sea como ancianos, diáconos, maestros, predicadores o en algún papel “no oficial” que ejerza influencia hombre o mujer de reputación, talentoso, experimentado, maduro, etc.

Pedro llamó a los ancianos a ser “ejemplos de la grey” (I Pedro 5:3). Pablo demandó de Timoteo que fuera “ejemplo de los creyentes” (I Timoteo 4:12). A los hombres y a las mujeres adultas se les recuerda de la importancia de su carácter y ejemplo en Tito 2:1-5.

Aquellos que dirigen deben estar siempre conscientes del impacto de sus actividades, actitudes, reacciones y juicios. Sin embargo, por desgracia, la división reina debido a los que guían al pueblo de Dios lo dividen poniendo unos en contra de otros. Y lamentablemente con mucha frecuencia es la voz de los predicadores la que se eleva por encima del combate y anuncia la disensión.

Los predicadores, debido a la naturaleza de su trabajo, poseen la capacidad para hacer gran bien pero también para hacer gran mal. Su trabajo es proclamar el evangelio (II Timoteo 2:2; 4:1ss) y tal proclamación se presta para la posibilidad de gran influencia. Son consultados por su conocimiento o confían en ellos. Se convierten en objetos de afecto para aquellos a quienes les han llevado al Evangelio. Tanta influencia puede ser una fuerte tentación hacia sobre valorarse y los problemas surgen por una simple objeción, crítica o incluso desacuerdo. De repente, el ego del predicador se siente amenazado y empieza el proceso de auto defensa, de auto promoción y de la destrucción sistemática del enemigo. Los sermones empiezan a girar en torno al tema en cuestión. Las conversaciones privadas son condimentadas con insinuaciones y sugerencias. Se le anima a la gente a ponerse del lado de un hombre y en contra del otro. “El tema” se convierte en una prueba de fuego a la lealtad y la verdadera obra de predicar el Evangelio, de edificar al cuerpo de Cristo y de buscar al perdido se desplaza por la guerra civil congregacional.

Es una vergüenza para nosotros, cuando dividimos el cuerpo de Cristo por el orgullo personal. Descargar lección en archivo pdf, 7 páginas tamaño carta: 11En la unidad de la iglesia

EL PREDICADOR Y SU RELACIÓN CON HERMANOS PROBLEMÁTICOS

CAPÍTULO 7 DEL LIBRO “EL PREDICADOR EN LA INTIMIDAD”

ProblematicosUno de los grandes desafíos que tiene todo evangelista al desempeñar su trabajo en una congregación es el encontrarse con hermanos difíciles, hermanos con diferentes grados de madurez, grados de educación, diferente carácter, etc. Los cuales generarán problemas causando daño a la congregación y finalmente dolores de cabeza al predicador.

Pablo trató con mucha eficacia cuando se encontró con hermanos de este tipo en la iglesia de Corinto. Hermanos que estaban en contra de la unidad, otros enamorados de la filosofía griega y seguían a los hombres, un miembro viviendo en incesto, otros que trataban de resolver problemas religiosos con juicios humanos, otros que promovían la inmoralidad sexual como si fuera un deseo natural por los alimentos, otros con problemas maritales, problemas de insubordinación femenina, problemas en la observancia de la Cena del Señor, celos por los dones espirituales y desorden en las reuniones, otros que enseñaban que no había resurrección. No obstante los recursos de Dios son abundantemente capaces para ayudarnos a hacerle frente a cualquier problema. ¿ A qué predicador le gustaría actualmente ir a un trabajo así?

Vea cómo trató Pablo a estos hermanos difíciles para ayudarlos a volver al Señor. Descargar lección en pdf, 8 páginas tamaño carta: 10Hermanos dificiles