EL MANDAMIENTO OLVIDADO

Por Ed Smithson

kicking-members-out

              La falta de disciplina es responsable del caos en el cual el mundo se encuentra. La desobediencia a la autoridad es evidente por doquier. La disciplina se ha desvanecido a casi oscuridad total en las naciones, estados, comunidades y ha desaparecido de la iglesia de Dios. Ningún hogar puede ser fuerte sin disciplina. Ni la iglesia puede funcionar adecuadamente sin ella. Ninguna nación puede permanecer si su pueblo con descaro desprecia la disciplina.

           La iglesia primitiva creyó y practicó la disciplina. Siempre disciplinó con el objetivo correcto en la mente. La iglesia en el primer siglo creció y prosperó debido a que trabajó constantemente para mantener su pureza. La disciplina se utilizó una y otra vez para lograr esto.

             Actualmente, casi todo pecado que se encuentra en el mundo también puede encontrarse en la iglesia. Hay una tendencia a cerrar los ojos al pecado entre los hijos de Dios y excusarlo por medio de decir que el tratar de corregirlo es entrometerse en la vida privada de las personas. Esto no es cierto. Es deber de la iglesia redargüir, reprender, exhortar – e inclusive cortar, eliminar, retirar la comunión de todos los que andan en una manera rebelde y que no se arrepienten.

            La disciplina ha sido manejada en forma descuidada en muchos casos. Se ha usado como medio para vengarse de alguien – como un garrote con el cual se destruye. Esto no es la disciplina del Nuevo Testamento y los que hacen eso necesitan ser disciplinados.

            Cuando un árbol se poda para que esté en buen estado es para que dé más fruto. Cuando la manzana podrida se saca del cesto es para salvar a la demás. Cuando una miembro infectado del cuerpo físico es o bien restaurado o quitado, el cuerpo entero funciona con mayor perfección. Cuando la iglesia se mantiene pura por medio de la poda, eliminación o incluso quitando la comunión en casos extremos, la iglesia crecerá como nunca la hemos visto crecer antes.

            En este estudio el hermano Ed Smithson trata acerca de todas las fases de la disciplina. Hay poco material impreso sobre este tema tan delicado e importante. El hermano Smithson ha usado muchas horas en la preparación de estas lecciones, la enseñanza de ellas y en prepararlas para su publicación. El buen maestro será capaz de tomar estas lecciones, desarrollarlas, agregar un poco de su propio material aquí y allá, y darle al reino de Dios un servicio especial mediante la enseñanza de ellas.

            El hermano Smithson es digno de elogio por su enfoque franco del estudio de la disciplina. Mis oraciones serán que este libro sea usado ampliamente, ya que ayudará a llenar un vacío evidente en nuestra literatura actual y programa de enseñanza.

Foy L. Smith

Agradecemos al hermano Rolando Rovira la traducción de este importante libro

Descargar libro: El Mandamiento Olvidado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s