EL PREDICADOR Y SU LUCHA CON LA PORNOGRAFÍA

CAPÍTULO 4 DEL LIBRO “EL PREDICADOR EN LA INTIMIDAD”

 “La lucha del predicador con la pornografía”

Pornografía Muchos predicadores conocen la historia de José en Génesis 39, muchos han predicado sobre ese texto, conocen de los Proverbios que advierten acerca de la inmoralidad sexual, están familiarizados con los hechos bíblicos,  han predicado de la necesidad de desechar las obras de las tinieblas y de vestirse de las armas de la luz. Sin embargo, la lucha por la pureza de sus corazones se libra en sus vidas, algunas veces la ganan ¡pero muy frecuentemente la pierden!

La sabiduría nos anima a permanecer al principio del camino, en el punto de partida de este sendero obscuro y prohibido y que pensemos antes de dar el siguiente paso―¿qué costo traerá este placer fugaz? Las transgresiones de David fueron los síntomas graves de la enfermedad más grande de todas―no atesorar a Dios por encima de otras personas, placeres y cosas. Hasta que valore a Dios como algo más valioso que la pornografía, usted seguirá siendo esclavo de la pornografía.

¿Cuáles son las consecuencias terrenales y eternas  si se sigue en el mismo camino? ¿Qué doy a entender cada vez que pierdo ante la pornografía? ¿Qué debo hacer para dejar ese mal camino?

No deje de descargar la lección, son 6 páginas tamaño carta: 07La batalla con la pornografia

LA ÉTICA DEL PREDICADOR

CAPÍTULO 3 DEL LIBRO “EL PREDICADOR EN LA INTIMIDAD”

“La ética del predicador”

honestidadLa honestidad y el comportamiento ético deben estar en la vida cotidiana del predicador del Evangelio. Muchos predicadores no son buenos administradores de su tiempo y esencialmente roban a la congregación cuando holgazanean en su trabajo para pasar tiempo divirtiéndose y en proyectos personales.

Aquellos que se niegan a vivir con el alto estándar que viene junto con la predicación, ¡deberían buscar otra profesión!

¿Qué implica ser ético con uno mismo y con la iglesia en la cual sirve?

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LA DISCIPLINA DEL PREDICADOR

CAPÍTULO 2 DEL LIBRO “EL PREDICADOR EN LA INTIMIDAD”

“La disciplina diaria del predicador.”

El trabajo del predicador es diferente a los trabajos “regulares.” En la mayoría de estos, hay un jefe que pone la agenda diaria o un reloj que mide el tiempo empleado en determinada labor. No obstante los predicadores con frecuencia no se monitorean su día de trabajo. A muchas iglesias incluso no les importa si el predicador tiene horas regulares de oficina. Siempre que el predicador esté listo para enseñar la clase bíblica y tener sus dos sermones preparados para el domingo, los hermanos están contentos con dejar que programe su tiempo como él desee. Eso representa un desafío para la disciplina del predicador porque tiene que decidir qué hacer y cuándo hacerlo.

dominio propioAsí el predicador llega a la oficina el lunes en la mañana y la semana se cierne delante de él, lleno de promesas y oportunidades. Parece que hay mucho tiempo para todo, así que ¿por qué no navegar por internet por un momento? Luego algunos e-mails que necesitan responderse y por supuesto, dado que alguien le mandó una broma necesita tomar algo de tiempo para encontrar algo similar para responderle. Ver las novedades en Facebook toma solo un minuto, un minuto que rápidamente se estira a quince minutos o más. Luego un juego rápido en el celular (o dos) y antes que uno se dé cuenta ¡se fue el día!

El no planear y cumplir con sus responsabilidades asignadas significará que también descuidará a su familia al pasar más horas por las tardes para compensar la pérdida de tiempo durante el día. El predicador necesita tener disciplina, “Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda” (Proverbios 25:28).

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